La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

Rafael Barret

De Barrett, de quien nos ocuparemos en este caso, se puede decir mucho, pero hay que rastrear su obra en antiguas revistas y periódicos anarquistas y en enmohecidas bibliotecas de pueblos del interior. Es español de nacimiento. Alcanzó su primera luz en el pueblo de Torrelavega el 7 de enero del año 1876. Con 20 años se trasladó a Madrid. Apenas seis años más tarde se hace notar por agredir y retar a duelo en plana gala del Circo de Parish, al Duque de Orion”. E.B.G.

La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

Ernesto Bustos Garrido

La literatura del Paraguay, a contrario sensu, existe y anota otros nombres aparte del universalmente conocido Augusto Roa Bastos (“El trueno entre las hojas”). Es una literatura en muchos casos épica, salvaje, descarnada, que realza la lucha del hombre contra las pandemias sociales que se han dado en esa tierra de dos lenguas (español y guaraní). Es una escritura que rescata los acontecimientos históricos de este país de casi 7 millones de habitantes y coloca los puntos sobre las íes, ya que durante muchos años prevaleció en esa nación la historia oficial, transformando en héroes nacionales a verdaderas bestias humanas como el mariscal Solano López; el intrigante y sanguinario Doctor Francia, y al no menos siniestro Alfredo Stroessner, quien gobernó al pueblo guaraní con un hierro candente en la mano durante 35 años.

Sigue leyendo…La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

La novela urbano-policial de Ramón Díaz Eterovic

Escritor Ramón Díaz Eterovic
Escritor Ramón Díaz Eterovic

La novela urbano-policial de Ramón Díaz Eterovic

Ernesto Bustos Garrido

Ramón Díaz Eterovic es puntarenense. Este es su lugar de nacimiento (1955), lo que lo distingue de muchos otros escritores. La ciudad queda de espalda al territorio antártico y está a miles de kilómetros de Santiago, la capital. Sus gentes son una gran amalgama de emigrantes de españoles, ingleses, croatas, alemanes, italianos, argentinos y chilotes, es decir, chilenos pero nacidos en la Isla Grande de Chiloé que llegaron a ese confín del mundo como braceros, peones para la esquila del ganado ovino, como mineros, y por sus habilidades marineras, para tripular los barcos, veleros y lanchones de diferentes banderas y patrones que surcaban las aguas australes para el traslado de mercaderías, la caza de lobos y ballenas y hasta la piratería y el contrabando. Ser puntarenense, es por tanto, echarse encima todas esas razas, todas esas culturas, y  abordar y adoptar cada idiosincrasia para sacar lo mejor de ellas.

Se puede decir entonces que Ramón Díaz Eterovic es un resumen de esta rica muestra humana, y desde allí ha dado forma a un estilo de escritura que es fácil de identificar. Es un gran contador de historias y su imaginación pareciera no tener límites. Es como si la suya se instalara arriba de un témpano, devorando miles de millas en busca de la frase y la palabra exactas hasta el infinito. Su prosa es cuidada y rápida, como el jinete que no tiene mucho tiempo para enredarse con faldas o prometedores negocios. Dispara y ya está. Así su producción literaria es abundante y en su cerebro hay cuerda para rato.

Sigue leyendo…La novela urbano-policial de Ramón Díaz Eterovic

Tres cuentos de caballos

caballo
Palomo, el caballo del Libertador Simón Bolívar

 

El caballo, el mejor amigo del hombre

Por Ernesto Bustos Garrido (Corebo)

Los hechos, siempre los porfiados hechos, han puesto en más de una ocasión en jaque aquello de que el perro es el mejor amigo del hombre. Rudyard Kipling escribió un cuento donde el mejor amigo del hombre es un gato. Otros se han inclinado por la piedra yesca (para encender la lumbre) y algunos por el caballo.

Y hay argumentos para aceptar este último. Grandes personajes de la Historia han cimentado su fama por sus caballos. Ahí están Simón Bolívar y Palomo; El Mío Cid Campeador con Babieca; las yeguas de Mahoma, Kuhayla (que significa fuerza), Saqlaui (belleza) y Muniqui (rapidez); Napoleón y el caballo Marengo (que era de color blanco) y que lo acompañó en toda la campaña de Egipto; y el gran Alejandro Magno y Bucéfalo.

Sigue leyendo…Tres cuentos de caballos

Katherine Mansfield: fina y sólida como una cerámica del oriente

Katherine Mansfield
Katherine Mansfield

Katherine Mansfield: fina y sólida como una cerámica del oriente

Por Ernesto Bustos Garrido (periodista)

El crítico literario florentino Pietro Citati describió de manera poética a la escritora neozelandesa, Katherine Mansfiel (1888–1923), con estas palabras: “Todos aquellos que conocieron a Katherine Mansfield en los años de su breve vida tuvieron la impresión de descubrir una criatura más delicada que otros seres humanos: una cerámica de Oriente que las olas del océano habían arrastrado hasta las orillas de nuestros mares”.

Es eso, pero no suficiente.

Sigue leyendo…Katherine Mansfield: fina y sólida como una cerámica del oriente

Cuento escondido de Ramón Pérez de Ayala: El Padre Eterno

 

Ramón Pérez de Ayala
         Ramón Pérez de Ayala

Ramón Pérez de Ayala (1880-1962) nació en Oviedo y militó en la llamada Generación del 14. Tuvo una formación clásica, lo que le permitió crear una poesía y una narrativa de exquisita forma y fondo. Estuvo becado en Alemania e Italia, donde aprovechó esas estancias para dotarse de un depurado estilo paisajístico para describir los escenarios de sus obras y de una sutil ironía para embadurnar unos personajes cántabros hasta la médula.

Ejerció también el periodismo como algunos de sus maestros, entre ellos Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas, Clarín, y don Manuel de Unamuno, de quien heredó la complejidad para maridar lo sublime y lo grotesco.

Sigue leyendo…Cuento escondido de Ramón Pérez de Ayala: El Padre Eterno

Cuento de Jorge Luis Borges y Luisa Mercedes Levison: La hermana de Eloísa

 Jorge Luis Borges y Luisa Mercedes Levison:
La hermana de Eloísa, de Jorge Luis Borges y Luisa Mercedes Levison (Ene Editorial, Buenos Aires, 1955)

 

Cuento de Jorge Luis Borges y Luisa Mercedes Levison: La hermana de Eloísa

  I

Habían pasado unos quince años, pero cuando Jiménez me dijo que había tenido que ir a Burzaco para planear la edificación de un chalet por cuenta de un tal Antonio Ferrari, mi primer pensamiento fue para Eloísa Ferrari, cuya imagen de pronto surgió ante mí, inmediata y casi dolorosa. Sólo después pude sorprenderme de que aquel excelente don Antonio, que pasaba la vida en el café proyectando negocios vagos y vanos, hubiera conseguido, al fin, redondear la suma que significa la construcción de la casa propia. El hecho me resultó tan insólito que para no pensar en algo peor, pensé en una herencia. Jiménez, mientras tanto, seguía explicándome que se trataba de un gran chalet y que los Ferrari eran muy exigentes. Por lo pronto, no íbamos a repetir en Burzaco el tipo 14 de bungalow californiano, ni el 5 en piedra de Mar del Plata, que, innumerablemente multiplicados, ya conoce y acaso habita el lector. Jiménez, mi socio, era constructor; la obra exigía un arquitecto. Alcé los ojos al diploma que colgaba en la pared, enmarcado en ébano; ese papel con su sello azul y su letra caligráfica me serviría para ver de nuevo a Eloísa, al cabo de los años.

Sigue leyendo…Cuento de Jorge Luis Borges y Luisa Mercedes Levison: La hermana de Eloísa

Borges o la aventura de escribir a cuatro manos

Borges o la aventura de escribir a cuatro manos

Por Ernesto Bustos Garrido

Jorge Luis Borges escribía a cuatro manos con su amigo Adolfo Bioy Casares. De ese tándem salieron las célebres aventuras y desventuras de un tal Isidro Parodi, un señor que, por cosas de la vida, cae preso, pero desde su encierro tras las rejas se las ingenia para resolver los más oscuros y enredados casos policiales. Los relatos fueron escritos, a dúo, entre Bioy Casares y Borges (en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo) pero para no dar la cara ya que ambos consideraban que esto sería una humorada, inventaron a un narrador-escritor: H. Bustos Domecq.

De esta sociedad salieron Seis problemas para don Isidro Parodi (Dos fantasías memorables) o Crónicas de Bustos Domecq, y Nuevos cuentos de Bustos Domecq.

Sigue leyendo…Borges o la aventura de escribir a cuatro manos

Share