Cuestionario literario: Samuel López-Lago

1. ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

Desde que era niño, siempre me ha apasionado escribir. Esta pasión probablemente surgía de mi deseo de encontrar una salida para mis pensamientos más allá de mi cabeza. Pasaba incontables horas dedicado a escribir, lo que eventualmente me llevó a perfeccionar mi técnica y ganar algunos premios locales y regionales en la categoría infantil. De todos esos escritos, tres en particular permanecen en mi memoria con un cariño especial:

– Unas crónicas en primera persona narradas desde la perspectiva de mi hermano Luis, abordando temas como la cooperación internacional y la importancia de ayudar al prójimo.

– Una especie de reseña sobre Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, que terminó transformándose en una breve continuación del libro.

– Un breve relato sobre el multiverso, donde tras un agujero espacio-temporal, Julio César se encuentra con Caperucita Roja.

2. ¿Planificas los libros antes de sentarte a escribirlos o surgen sobre la marcha, al hilo de tus pensamientos, sin planificación?

Para planificar mis libros, normalmente necesito una alta dosis de disciplina. Por lo general, cada idea conlleva una reflexión exhaustiva sobre la arquitectura de la información (si se me permite tomar prestado el término del ámbito de la Usabilidad), el contenido y la forma. Al mismo tiempo, disfruto dejando volar mi imaginación, permitiendo que unas ideas me guíen hacia otras y finalmente  escribiendo sobre temas que nunca hubiera imaginado como objetivo final. Supongo que me siento cómodo navegando entre ambas aproximaciones. En otras palabras, como sucede en tantas áreas de la vida, la virtud radica en el término medio.

3. ¿Cuál es tu género preferido como escritor y cuál como lector?

Como escritor, me cuesta elegir un género favorito después de haber explorado varios. Sin embargo, últimamente he encontrado un gran placer en la literatura infantil. El desafío de sintetizar ideas, simplificarlas y comunicarlas en un lenguaje accesible para los niños resulta ser un ejercicio sumamente inspirador para mí. Por otro lado, como lector, me inclino hacia el ensayo. El hecho de que alguien comparta sus reflexiones y te invite a adentrarte en su mundo interior es algo realmente maravilloso.

4. ¿Escribes pensando en un lector específico o crees que cualquier persona es un lector en potencia de tu obra?

Para todos y para nadie en particular. Para cualquier persona que se anime a echar un vistazo a alguno de mis libros y darle una oportunidad.

Si alguno de mis lectores está leyendo esta entrevista: quiero que sepas que te estoy infinitamente agradecido.

5. ¿Te costó mucho encontrar editor para tu primer libro?

Tuve la inmensa suerte de que Experimenta fuera la primera y única editorial a la que enviase el manuscrito de mi primer libro, el cual terminaron publicando en pocos meses. Desde entonces, nuestra relación ha sido sumamente fructífera, contribuyendo en gran medida a mi crecimiento no solo como escritor, sino también como persona. Aprovecho esta oportunidad para expresar mi profundo agradecimiento a todo el equipo de Experimenta por su excelente labor en llevar mis obras a buen puerto, especialmente el invaluable apoyo de Arda, Irene y Marcelo.

6. ¿Qué opinas de los muchos premios literarios que se convocan hoy día?

Considero que pueden ser actividades muy enriquecedoras, siempre y cuando se realicen desde una base ética, tanto a nivel personal como profesional.

7. ¿Vivir de la literatura es una utopía?

Parafraseando la viral historia de Eduardo Aguirre, en una anécdota popularizada por Eduardo Galeano: “la utopía siempre está en el horizonte, yo sé muy bien que nunca la alcanzaré, porque si camino diez pasos ella se alejará otros diez pasos. O sea que cuanto más la busque, menos la encontraré, porque ella se va alejando a medida que yo me acerco. Para eso sirve la utopía: para caminar”. Así que si vivir de la literatura es una utopía, habrá que caminar hacia ella, ¿no? 

8. ¿Qué diferencias encuentras entre el mundo editorial de tus inicios como escritor y el actual?

En concreto con mi editorial, Experimenta, una apertura a nuevos mercados internacionales y una mayor variedad de temáticas en tanto a títulos publicados.

9. ¿En qué medida crees que pueden ayudar las redes sociales a difundir la obra de un escritor?

Exactamente. Una estrategia efectiva en redes sociales puede facilitar una comunicación más fluida y directa con los lectores, permitiendo presentar tus ideas de manera íntima y directa. Además, puede contribuir a maximizar las ventas al alcanzar a un público más amplio y cualificado.

10. ¿Qué opinas del libro digital?

Estoy totalmente a favor de todo lo que contribuya a difundir la cultura. Son más accesibles y reducen los costos. Te permiten llevar en el bolsillo una biblioteca tan grande o incluso más grande que la de Alejandría. Además, pueden convivir perfectamente con los libros físicos. ¿Qué más se puede pedir?

11. ¿Qué opinas de la autoedición?

Aunque no estoy muy familiarizado con este mundo, creo que es positivo que nuevos autores tengan la oportunidad de publicar y entrar en el mundo editorial. Sin embargo, esto debe hacerse desde una perspectiva profesional, asegurándose de que se atiendan todos los aspectos estratégicos importantes, como la revisión ortográfica y gramatical, así como el diseño del libro, entre otros. La autoedición no debería centrarse nunca únicamente en maximizar las ganancias, sino también en crear libros singulares, bellos  y que realmente transmitan algo significativo.

12. ¿Consideras positivos los talleres de escritura creativa o piensas que no se puede enseñar a escribir?

Me parece estupendo, como decía antes, todo lo que ayude a difundir la cultura. Especialmente si lo hacen profesores honestos, con ganas de ayudar, carentes de ego y que no tengan reparos en cambiar de mentalidad de profesor a mentalidad de aprendiz. Maestros que sean íntegros. Como decía Karl A. Menninger, “lo que es el maestro es más importante que lo que enseña”.

13. Con el paso de los años algunos escritores acaban eliminando ciertos títulos de su semblanza. Aunque no precisamos conocer el nombre, ¿hay algún libro de los tuyos que te satisficiera en tus inicios, pero que ahora preferirías no haber escrito?

No, y espero no hacerlo nunca. Cada libro que he escrito es producto de quién era y de lo que me rodeaba, del “yo y mis circunstancias” al que se refería Ortega y Gasset, y negar alguno de ellos sería negar a una versión pasada de mí mismo.

14. Para ese lector que aún no ha leído nada tuyo, por favor, recomiéndanos uno de tus libros. Cuéntanos brevemente cómo fue el proceso de creación y por qué has elegido ese título y no otro de cara a nuevos lectores de tu obra.

Dificilísima elección. Intuyo que mi corazón me dice Clayfulness. Quizás lo haya elegido por unir dos de mis pasiones que venía trabajando desde hace más de doce años, la meditación de atención plena y el trabajo con arcilla. O quizás porque su proceso creativo fuese pausado y reflexivo, con cientos de horas de exploración y trabajo personal (además de una nutrida evidencia científica sustentando sus postulados). Por otro lado,  puede ser que lo haya elegido porque tenía que elegir uno, aunque en sin duda alguna te los recomendaría todos (guiño, guiño).

Clayfulness (Ver en Amazon)

15. Recomiéndanos, por favor, dos libros cuya lectura te haya impactado. Uno de un autor clásico y otro de un autor contemporáneo. (Da igual el género).

El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, porque llegó a mi vida en el momento exacto en que más lo necesitaba, gracias a la recomendación de alguien. Me hace ilusión pensar que ahora, a su vez, gracias a mi recomendación pueda llegar a otra persona en el momento en que más lo necesite. (Ver libro en Amazon).

El acto creativo: una manera de ser de Rick Rubin, porque su enfoque tan certero sobre lo que significa ser y lo que significa ser creativo debería convertirlo en una lectura obligatoria para cualquier persona. (Ver libro en Amazon).

Muchas gracias. Te deseamos mucha suerte en todos tus proyectos literarios.

Breve nota biográfica

Samuel López-Lago es un creativo multidisciplinar que trabaja en varios ámbitos, destacando la creación tecnológica y plástica, la escritura, la música, el trabajo de la atención plena y, en general, cualquier disciplina que le ayude a explorar los límites de la creatividad (si es que los hay).

Actualmente trabaja como funcionario de la Comisión Europea, donde trabaja liderando el equipo de Gestión del Conocimiento y Herramientas Colaborativas de DG REGIO. También es miembro de la World Academy of Art and Science, órgano consultivo de la ONU y la UNESCO.

Ha expuesto su obra plástica en varios países, incluyendo lugares excepcionales, como la Expo mundial de Dubai, y reconocimientos singulares en el marco de Premios Nacionales. Es el autor de Vademécum de métodos de diseño, Clayfulness, ABCDiseño, Historia de una silla y Galería de lo Imposible, todos publicados con Experimenta Editorial.

Corrector Literario

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