A un libro que se vende desde la portada como “Sexo y horror en la América profunda” no podemos pedirle que sea una revisión literaria de La casa de la pradera.
Y efectivamente la cubierta de La chica del columpio, de Eloy M. Cebrián, editada por El Problema de Yorick, no engaña al lector, porque lo que encontramos en esta obra es una historia sórdida de personajes a la deriva, en la línea del realismo sucio norteamericano, aglutinados en torno a una chica que se pasa todo el día balanceándose en un columpio, con presunta ingenuidad y apatía, haciendo creer a su entorno que no anda sobrada de inteligencia ni de iniciativa.
A la granja en la que vive ella, en el Medio Oeste de Estados Unidos, llega su primo para pasar unas vacaciones de verano, condicionadas por el hecho de que su padre está en la cárcel y el joven comienza a seguir un camino de tipo duro que no agrada a su madre. Y cuando este conoce a su atractiva y desinhibida prima, su vida cambia de manera radical.
Aunque la novela opera desde el punto de vista del primo, el personaje que maneja el tinglado es su prima, una Lolita a la inversa, esto es, una joven que no es seducida por un adulto –como ocurre en la famosa novela de Nabokov–, sino que es ella quien se encarga de pervertir a su preadolescente primo, tres años menor.
Estamos ante una novela policiaca (sin apenas policía ni investigación), un ejercicio –como dije arriba– de realismo sucio, ambientado no en la época posbeatnik, como es lo habitual, sino en otra anterior, en los años que siguen a la Segunda Guerra Mundial, todo ello en un inane entorno rural y familiar donde rara vez ocurre algo reseñable.
Sexo, violencia y horror se dan cita en esta seductora novela –no apta para todos los públicos en estos tiempos de ultracorrección política– que leemos, por influencia del cine, en blanco y negro, y que, en palabras del propio autor, homenajea a James M. Cain (1892-1977), autor de novelas como El cartero siempre llama dos veces o Pacto de sangre.
Francisco Rodríguez Criado, escritor y corrector literario
«Verde agua», de Marisa Madieri
El mejor microrrelato de la historia
El que tiene fama de ser el mejor microrrelatista de las últimas décadas, consagrado por…
Cuestionario literario: Iván de la Varga Franco
Iván de la Varga Franco se especializó en atención a la salud mental. Sus pasiones…
