
1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?
Aprendí a escribir con una Olivetti. Ya desde pequeña no me importaba hacer ridículo y la llevaba en mi maleta adonde hacía falta. Todas las niñas del colegio copiaban mis poemas en sus cuadernos, pero nunca ponían mi nombre, eso me desquiciaba. Creo que de ahí mis primeras pretensiones: ser reconocida, si a la gente le gusta lo que haces.
2 ¿Planificas los libros antes de sentarte a escribirlos o surgen sobre la marcha, al hilo de tus pensamientos, sin planificación?
(Risas). Sí, ya tengo unos tres libros en la cabeza, pero me sirve la escritura creativa de apoyo, la improvisación es lo máximo, parece que emanas de una fuente secreta muy superior a ti.
