
Historia de nuestros coches
El primer coche que tuvimos fue un 1500, un coche que nos parecía inmenso. Papá y mamá iban delante y nosotros cuatro atrás. Que seis personas viajaran en un turismo entonces era muy normal. Incluso más. Recuerdo viajes en los que también iba la abuela, que se ponía a Daniel sobre las piernas. Claro, éramos muy pequeños.
El viaje duraba más de seis horas, porque mamá no dejaba correr a papá, que se ponía de un humor fúnebre cada vez que ella le decía: “No corras tanto, que llevas cuatro niños”. Entonces discutían y para nosotros era muy divertido, porque ninguno aceptaba que el otro dijera la última palabra y se pasaban muchos kilómetros contestándose uno a otro, y solo se callaban cuando descubrían que hacíamos apuestas con el número de réplicas de cada uno.
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